Frailes en país Maya

 

Numerosas aventuras

Dominicos y Franciscanos en país maya - siglo XVI

Un viaje de Las Casas a Tabasco y Chiapas

Pedro de Barrientos en Chiapa de Corzo

Las Casas en contra de los conquistadores

Fuensalida y Orbita, exploradores

La agrupación de los indios

 

Intensos estudios

Un monje etnólogo, Diego de Landa

El conocimiento de los idiomas mayas

Dos profesores, Juan de Herrera, Juan de Coronel

Dos monjes historiadores, Cogolludo y Remesal

 

Innumerables construcciones

Un Franciscano arquitecto, Fray Juan de Mérida

El convento de Valladolid en Yucatán

El convento de Izamal y sus milagros

En Yucatán, cada pueblo tiene su iglesia

Un Dominico enfermero, Matías de Paz

 

Grandes esfuerzos de evangelización

La pacificación de la Verapaz

La fundación del monasterio de San Cristóbal

La provincia dominicana de San Vicente

Una evangelización autoritaria

Los Franciscanos y la religión de los Mayas

Un fracaso de los franciscanos en Sacalum, Yucatán

Domingo de Vico, mártir dominicano

 

El fin de la aventura

La vuelta a los monasterios

 

Complementos

Las Casas y la libertad de los indios

La Historia Eclesiástica Indiana de Mendieta

La ruta de la evangelización dominica en Guatemala

El convento de Ticul, visto por John Lloyd Stephens

Los Franciscanos en el valle del Colca, en el Perú

La ruta de los conventos de Yucatan en el siglo XVI

La misión dominicana de Copanaguastla, Chiapas

 

A su disposición, a petición:

- informaciones sobre los paises mayas,

- textos sobre la conquista y la colonización de los paises mayas

 

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LA RUTA

DE LOS CONVENTOS

DE YUCATÁN

EN EL SIGLO XVI

 

 

 

Tekit, Yucatán, iglesia San Antonio de Padoua

 

En septiembre de 1584, Fray Alonso Ponce, Comisario General de la Orden de San Francisco, llegó a Veracruz, encargado de realizar una visita a los conventos franciscanos de la Nueva España.

Durante casi cinco años peregrinó a través de la mayor parte del territorio mexicano y en cumplimiento de su misión llegó hasta la ciudad de Granada en Nicaragua. Visitó ciento sesenta y seis conventos pertenecientes a las seis provincias franciscanas y algunos más de otras órdenes: ocho de los dominicos, cinco de los agustinos y tres de los jesuitas. Anduvo 2.557 leguas a pie (o sea 10.000 kilómetros).

Fué su secretario Antonio de Ciudad Real, uno de los frailes que acompañaron Diego de Landa cuando éste vino por segunda vez a Yucatán en el año de 1573 y que conocía la geografía, costumbres y tradiciones de la península, además de saber la lengua maya.

Para dar cuenta de lo sucedido durante aquel viaje, Antonio de Ciudad Real escribió su « Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España ». La parte del tratado que se refiere a Yucatán es de las más ricas en datos y conocimientos.

He aquí el relato de la gira maratónica de los dos frailes por la actual « ruta de los conventos », en Yucatán.

 

El itinerario de Fray Alonso Ponce, desde Uxmal hasta Mérida

 

Fray Alonso Ponce visita las ruinas mayas de Uxmal

"Martes trece de septiembre (1588) salió el padre comisario (fray Alonso Ponce) de Calkiní a las dos de la mañana, y dejando el camino que va a Mérida, tomó el de Maní y Oxkutzcab, y andadas seis leguas de buen camino llegó temprano a unos ranchos y casas de paja que los indios de la guardianía de Maní, con su guardián, le tenían hechas junto a unos edificios antiguos, muy nombrados en aquella tierra, llamados de Uxmal. Allí se le hizo muy buen recibimiento y hospedaje, y toda caridad y regalo, y allí se detuvo todo aquel día y vio algunos de los dichos edificios, de los cuales, por ser muy notables, se dirá alguna cosa en este lugar." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLI, p 358)

"A la banda del norte de los ranchos donde aposentaron, como se ha visto, el padre comisario, que es como veinte leguas de Mérida, al mediodía de aquella cibdad, está un ku o mul muy alto hecho a mano, al cual se sube con grandísima dificultad, por ciento y cincuenta escalones de piedra muy empinados, de los cuales por ser antiquísimos están ya muchos deshechos. En lo alto deste mul está edificada una casa grande de dos aposentos de bóveda de cal y canto, con muchas labores en la piedra por la banda de fuera; a estos aposentos subían antiguamente a los indios que habían de sacrificar, y allí los mataban y ofrecían a sus ídolos. A este mul subió el padre comisario luego como allí llegó, que cierto espantó a los demás, porque otros muchos no se atrevieron a subir, ni pudieron aunque probaron." (...)

 

Subió Fray Alonso Ponce el Templo del Adivino en Uxmal (2 de octubre de 2016, Irving Villa campeón de la carrera Uxmal-Muna de 16 kilómetros)

 

"No saben los indios con certidumbre quién edificó aquellos edificios, ni cuando se edificaron, aunque algunos dellos se esfuerzan á querer declararlo, trayendo para ello imaginaciones fabulosas y sueños, pero nada desto cuadra ni satisface; la verdad es que ellos se llaman el día de hoy de Uxmal, y un indio viejo ladino y bien entendido certificó al padre Comisario, que, según decían sus antepasados, había noticia que había mas de nuevecientos años que se habían edificado. Muy vistosos y fuertes debieron de ser en su tiempo, y mucho deste se entiende que trabajaron para hacerlos, con no poca gente, y está claro que los habitaron y que por allí á la redonda hubo gran poblazon, como al presente lo muestran los vestigios y señales de otros muchos edificios que se ven desde lejos, á los cuales no fué el padre Comisario porque estaba muy cerrado y espeso el monte, y no hubo lugar de abrirlo y limpiarlo para ir allá. Agora no sirven los unos y los otros sino de casas y nidos de murciélagos y golondrinas y otras aves, de cuyo estiércol están llenos, con un olor mas penoso que deleitable. No hay por allí pozo ninguno, traen el agua para beber, los milperos de aquella comarca, de unas lagunillas de agua llovediza que hay por aquel territorio; puédese sospechar que por falta de agua se despoblaron aquellos edificios, aunque otros dicen que no, sino que los moradores se pasaron á otra tierra, dejando ciegos los pozos que allí había." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLII)

 

Atraviesa el pueblo de Muná

"Dos leguas y media de allí (Uxmal) está un bonito pueblo de la guardianía de Maní, llamado Muná, donde se coge miel muy afamada que los españoles, corrompiendo el vocablo, llaman miel de Mona. Los indios de aquel pueblo vinieron a recebir al padre comisario con los de Maní, porque cae en su juridicción y llegan con sus milpas hasta cerca de los mesmos edificios, por la parte del norte y por la de poniente los de Calkiní con las suyas, que todo es buena tierra para ellas." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLII)

 

Atravesando el pueblo de Muná

 

Fray Alonso Ponce inspecciona al convento de Oxkutzcab

"Jueves quince de septiembre salió al amanecer de aquel pueblo (Puztunich), y andadas dos leguas largas de camino llano, a raíz de la mesma sierra o cordillera (la sierra Puuc), llegó temprano a decir misa al mesmo pueblo y convento de Oxkutzcab, donde fue muy bien recebido y se le hizo muy gran fiesta. Es grande aquel pueblo, y de los mesmos indios mayas, de los cuales son los demás de la guadianía, gente toda muy devota; está fundado en un llano, al pie de la sierra sobredicha y hay en él dos anorias, con que se saca agua para el sustento de todo el pueblo; acudieron los indios con presentes de gallinas, iguanas, huevos, melones y miel. El convento (cuya vocación es de nuestro padre San Francisco) es una casa pequeña, sin claustro, nueva y fuerte, de cal y canto, y muy alegre y aseada, con cuatro celdas altas y una sala en que está el santísimo sacramento; para los indios hay en el patio, que está cercado de naranjos, una buen ramada, con su capilla, coro y sacristía, como en los demás conventos. La huerta de aquél es pequeña y recién plantada, tenía naranjos, aguacates, guayabas, plátanos y zulumuyes, todo lo cual, con la hortaliza, se riega con agua que le viene de una anoria de las dos del pueblo. Moraban allí dos religiosos, visitólos el padre comisario y detúvose con ellos aquel día y el siguiente." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLIII)

 

El convento de Oxkutzcab, hoy en día (20 de noviembre, Día de la revolución)

 

Fray Alonso Ponce detiénese en Tekax cinco días

"Sábado diez y siete de septiembre salió de Oxkutzcab, poco antes que fuese de día, y andadas tres leguas de camino llano, a raíz, un poco apartado de la sierra sobredicha, llegó temprano a decir misa al pueblo y convento de San Juan Baptista de Tikax. Salió casi una legua a recebirle el cacique, con los principales y otros muchos indios, a pie y a caballo, y con ellos un multitud de mochachos, que fueron haciendo fiesta al padre comisario hasta el convento, dando gritos y levantando algazaras, tirándose naranjas unos a otros y recibiendo los golpes en unas rodelas que llevaban hechas de varillas. Salieron también dos danzas a uso de españoles, y otra de mochachos en figura de negrillos, representando a los demonios, los cuales, a unas coplas que les cantaban a canto de órgano, en oyendo en ellas el nombre de Jesús, caían todos en tierra y temblaban, haciendo mil visajes y meneos en señal de temor y espanto. A la puerta del patio estaba el golpe de la gente, hombres y mujeres, sin número, puestos todos en procesión, con muchas cruces y andas y mucha música de flautas y trompetas; y finalmente fue recebido con mucha fiesta, solemnidad y devoción. Acudieron luego los indios con presentes de gallinas, miel, melones, aguacates, zulumuyes, así los principales como otros particulares, y no sólo aquel día sino todos los demás que allí estuvo hicieron esto. Es aquel pueblo de mucha vecindad de indios mayas, y de los mesmos son los demás de la guardianía, está fundado en llano, a raíz de la sierra sobredicha y danse en él muchos árboles frutales de los de Indias, de tierra caliente; tiene dos anorias con que se saca agua para el sustento de todos. El convento es una casa pequeña de cal y canto, sin claustro, con otras tantas celdas y otra sala para el santísimo sacramento, como la de Oxkutzcab. Tienen los indios su ramada, muy grande y bien hecha, y en ella una buena capilla, todo dentro del patio, el cual está cercado de naranjos y tiene cuatro capillas, en cada esquina la suya. La huerta del convento es buena y grande, y hay en ella muchos naranjos, guayabos, aguacates, zapotes, plátanos, zulumuyes, pitahayas y un coco muy hermoso ; riégase todo esto y la hortaliza con agua que viene de una de las dos anorias del pueblo. Moraban allí dos religiosos; visitólos el padre comisario y detúvose con ellos cinco días, así por negocios que se ofrecieron, como porque estaba indipuesto." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLIII)

 

El convento de Tekax, restaurado

 

Antonio de Ciudad Real explora una cueva, cerca de Tekax

"Tres cuarto de legua de aquel pueblo de Tikax, entre oriente y sur, está una cueva muy vistosa y notable, que a estar en España se estimara en más de lo que se estima donde allá está, porque para un ermitaño o religioso que quisiera vivir en soledad y darse a la contemplación era muy a propósito, y si para recreación la quisieran, era también para esto muy acomodada. Está aquella cueva debajo de la sierra de suso referida, la cual se atraviesa, yendo desde Tikax, para llegar a la boca. (…) La cueva tiene dos mangas, una más larga que otra; hay en ella muchas bóvedas, unas más altas y más de ver que otra. (…) Otras hay donde el agua que de los altos se distila, quedan cuajadas muchas diferencias de labores, y unas molduras plateadas muy galanas como de hábitos o de otras ropas, que colgadas de los cuellos hacen muchas arrugas muy vistosas. Desta agua que se distila y va cuajando hay en otras partes muchos racimos colgando, y aun dellos han llegado ya muchos al suelo, y así se pasa entre unos y otros, y hiriendo en ellos con alguna piedra suenan como si fuesen mármoles; son tantos estos pilares que en alguna manera parecen a los de la iglesia vieja de la cibdad de Córdoba, que fue antiguamente mezquita de moros, que asimesmo son muchos." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLIII)

 

El convento de Maní (agosto de 2015)

Sobre la estancia de Alonso Ponce y de Antonio de Ciudad Real en Maní, ver la página "Un franciscano arquitecto, Fray Juan de Mérida"

Un franciscano arquitecto, Fray Juan de Mérida

 

Fray Alonso Ponce en Mayapán

"En aquella guardianía, junto á un pueblo de visita llamado Telchac, estuvo fundada una cibdad muy populosa, llamada Mayapán (…) Vénse agora en su asiento y sitio muchos cimientos y paredones de casas de cal y canto, muchos mules y templos de los ídolos, y en especial uno muy alto, al cual se sube por cuatro escaleras de piedra, de escalones pequeños pero muy anchas, puestas á las cuatro partes del mundo, á cada una la suya. En lo alto deste mul está una casa de cal y canto, de bóveda, con ciertos retretes, adonde dicen que entraba á orar el sacerdote de los ídolos. Cerca del pié deste mesmo mul hay un zonote muy hondo, con una piedra muy lisa en la boca y borde, por la cual (según dicen) despeñaban á los que sacrificaban á sus dioses. Bien se echa de ver que hubo allí gran poblazón en tiempos pasados." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLIV)

 

La gran pirámide de Mayapán

 

Por la ruta de los conventos, en Mamá, Tekit y Homún

"Lunes veintiséis de Septiembre salió de Maní el padre Comisario, de madrugada, y andadas dos leguas de camino algo pedregoso, llegó, antes que fuese de día, á un buen pueblo de la mesma guardianía llamado Mamá. Recibiéronle los indios con muchas ramadas, luminarias y música de flautas y algunos bailes; dióles las gracias y pasó adelante, y andada otra legua del mesmo camino, llegó á otro pueblo de la mesma guardianía llamado Tikit, ya de dia claro, donde se le hizo el mesmo recibimiento, con mucho concurso de indios é indias; junto á la iglesia deste pueblo hay una hoya muy honda, y abajo una como cueva ó covacha de agua, de que bebe todo el pueblo; solian bajar las indias con grandísimo trabajo y peligro á sacarla, y un fraile guardián de Mani hizo hacer tres escaleras de piedra, que llegan abajo, por las cuales suben agora y bajan con facilidad, sin peligro ninguno. Pasó adelante el padre Comisario por poder llegar á comer al convento de Humún, que está cinco leguas de allí, y andadas las dos y media de camino muy pedregoso, llegó ya tarde á una aguada ó zonote llamado Ochil, donde antiguamente hubo un pueblo de indios: allí estaba el cacique de Humún y otros muchos de aquel pueblo, y en una ramada que tenían hecho de prestado, tenían aderezado el almuerzo para el padre Comisario, el cual le sirvió también de comida. Detúvose allí como una hora, y prosiguiendo su viage, andadas otras dos leguas y media de algo mejor camino, llegó muy cansado y fatigado al pueblo y convento sobredicho de Humún, donde se le hizo muy buen recebimiento con mucha gente y algunos bailes, y unos enmascarados que, bailando y haciendo gestos y momerías muy vistosas, remedaban también, muy al natural, el canto de unos pájaros nocturnos de aquella tierra: hubo música de flautas y trompetas, y salieron muchos indios á caballo. Es aquel pueblo de mediana vecindad, de indios mayas, de los cuales son también los demás de la guardianía; de todos los pueblos acudieron los principales con presentes de gallinas y con algunos racimos de plátanos. Hay en Humún una anoria con que sacan agua para todo el pueblo, y hay en su comarca algunos zonotes en que se dan muchos bagres."

"El convento, cuya vocación es de San Buenaventura, tenia acabado el claustro bajo y cuatro celdas altas y una otra en que está el Santísimo Sacramento, hechas todas de cal y canto; tiene una pequeña huerta con algunos naranjos y chicozapotes, y en ella un pozo de que se saca agua á brazos: para los indios hay su ramada y capilla como en los demás pueblos. Moraban allí dos religiosos; visitóles el padre Comisario, y detúvose con ellos aquel dia y el siguiente." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLIV, p 369-370)

 

El convento de Homún

 

Una marcha forzada de treinta y seis kilómetros, desde Hocabá hasta Mérida

"Miércoles veintiocho de Septiembre salió el padre Comisario de dia claro de Humún, y andadas dos leguas de buen camino, llegó temprano á decir misa al pueblo y convento de San Francisco de Hocabá, donde fué muy bien recebido con algunas ramadas, bailes y danzas; salieron muchos indios á pié y á caballo con algunas invenciones, y junto á la iglesia habia mucho concurso de gente, muchas cruces y andas, con música de flautas y trompetas. El pueblo es pequeño, de indios mayas y de los mesmos son los demás de la guardiania, hay en él una anoria y pila de que toman agua para el sustento de todos los vecinos, y désta entra una poca en el convento para regar una hortecica y para el servicio de la casa. El convento es un solo cuarto con cuatro celdas altas, y refectorio y oficinas bajas hecho todo de cal y canto; tiene asimesmo una sala baja en que se guarda el Santísimo Sacramento, pegada á la cual está la capilla y ramada do los indios. Moraban allí dos religiosos; visitólos el padre Comisario, y detúvose con ellos aquel dia y el siguiente."

 

La iglesia de Hocabá

 

"Viernes treinta de Septiembre salió de Hocabá el padre Comisario tan de madrugada, que apenas eran las doce de la media noche, y andadas tres leguas de camino llano y carretero, llegó á un poblecito pequeño de aquella guardianía llamado Ciyé. Recibiéronle los indios á aquella hora con muchas luminarias y un baile y una danza; dióles las gracias y prosiguió su viage, y andadas otras cinco leguas del mesmo camino, llegó ya de dia antes que el sol saliese á otro pueblo pequeño llamado Tecanantzil, de la guardianía de Merida, donde fué muy bien recebido, y habiendo descansado en la iglesia como media hora, prosiguió su tarea, y andada otra legua del mesmo camino, llegó á decir misa al convento de Mérida muy de mañana, y cogió á los frailes tan descuidados, que hasta que estaba dentro no fué sentido, porque nunca creyeron ni aun imaginaron que con una jornada de nueve leguas había de llegar tan de mañana; y lo que más los espantó, fué verle decir misa después de una madrugada tan grande y de tantas leguas de camino. Predicó el padre Comisario el dia de nuestro padre San Francisco allí en nuestro convento; oyóle el Obispo y el gobernador y toda la cibdad, y todos quedaron muy contentos con su sermón y doctrina, hizóse la fiesta con mucha solemnidad y espiritual regocijo. Después se visitó el convento, que ya no quedaba otro por visitar, y en su visita y en otras cosas tocantes á la provincia, se detuvo el padre Comisario hasta los quince de Octubre, que era el dia en que se habia de hacer elección de provincial y difinidores." (Antonio de Ciudad Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, Vol II, Cap CLV)

 

Mérida, el mercado Lucas de Gálvez, uno de los mercados edificados en el sitio del antiguo convento franciscano

 

Antonio de Ciudad Real en Mérida

"Está diez leguas de la mar y de un puerto que llaman Cizal, donde descargan las mercaderías que van de España y muchas de las que llevan de México, y de allí las llevan en carretas y harrias á Mérida, la cual en la lengua de los indios se llama Tiho porque esta fundada en un asiento de un pueblo antiguo deste nombre. (…)

"En la comarca de aquella cibdad hay muchas sabanas y dehesas, y en ellas pobladas muchas estancias de ganado mayor y menor, porque para todos hay pastos, y para abrevarlos tienen hechos pozos y pilas muy grandes y sacan el agua con anorias.

"Nuestro convento está pegado con la mesma cibdad, puesto sobre un ku ó mul antiguo, y aun edificada parte de él sobre los mesmo edificios viejos de los indios antiguos. Todo él está labrado de cal y canto, con su claustro alto y bajo, dormitorios y celdas; hay en él una buena huerta, en que se dan muchas naranjas, limas y limones, plátanos, aguacates, zapotes y chico-zapotes, zulumuyes, pitahayas, guayabas, dátiles y mameyes de Santo Domingo; hay tambien algunos cañafístolos, los cuales, aunque llevan flor de que se hace cierta conserva, que sirve de purga delicada, nunca han cuajado la caña: todo esto y la hortaliza se riega con agua que se saca de una anoria.

"Tiene aquel convento una iglesia de bóveda de un cañon, con su arco toral y capilla mayor, labrada de lazos de cantería, y en esta capilla están colgadas y se guardan las banderas que metieron los españoles en aquella provincia cuando la conquistaron.

"En esta mesma capilla están enterrados casi todos los frailes que han muerto en aquella provincia, porque por ser aquel convento el principal y la cabeza de todos los demás, y donde de ordinario se tienen los capítulos, juntas y congregaciones y estar la enfermería de toda la provincia, van allí todos á curarse, y así, los mas que mueren, mueren en aquella casa. Entre los muchos que están allí enterrados hay tres mas particulares y señalados, por haber sido grandes siervos de Dios, de gran vida y ejemplo, de cada uno de los cuales se dirán aquí dos palabras para gloria y honra de Dios y edificacion de los que las leyeren; y primeramente se tratará del Santo Obispo Don Fray Diego de Landa."

(Antonio de Ciudad Real, De la cibdad y convento de Mérida de Yucatan, y de algunos frailes que en él están enterrados.)

 

Merida, 14 abril de 2015, descubierta de una noria que sirvió al desaparecido Convento de San Francisco, debajo del mercado Lucas de Gálvez

 

Antonio de Alcedo, 1786:

"Tiene el mismo nombre otra Ciudad, Mérida, Capital de la Provincia y Gobierno de Yucatán en la América Septentrional y Reyno de Nueva España , fundada por el Capitán Francisco de Montejo el año de 1542.: es de buena situación y hermosos edificios, las calles anchas y redas de Oriente á Poniente, dividas por otras que atraviesan y forman quadras iguales, con una plaza mayor bien grande, á que se entra por ocho calles, uno de cuyos frentes, que es el que mira al Oriente, ocupa la Iglesia Catedral, que es una de las mejores que hay en Nueva España; otro al N las casas del Gobernador, y el de la parte del S las que fabricó con magnificencia su fundador; el terreno es tan llano é igual que apenas tienen corriente las calles para las aguas, y por eso hay en muchas pozos para sumirlas: es Cabeza de Obispado erigido el año de 1518.: tiene dos Curas para la administración de Sacramentos, uno para Españoles y otro para Indios, que lo son al mismo tiempo de cinco Pueblos ó Barrios de la Ciudad llamados Santiago, Santa Ana, Santa Lucia, Santa Catalina, y San Sebastian: dos Conventos de Religiosos de San Francisco, uno que llaman el Grande y es magnifico, y otro la Iglesia de nuestra Señora de la Mejorada, hecho á imitación del de Doña María de Aragón en la Corte de Madrid, y junto á ella la Parroquia de San Cristoval para Indios, un hospital de San Juan de Dios, Colegio que fue de los Regulares de la extinguida Compañía, y un Monasterio de Religiosas: su vecindario solo se compone de 400. vecinos, porque se disminuyó mucho con una epidemia que experimentó el año de 1548., pero es muy crecido el de Mestizos, Mulatos y Negros, está 22. leguas de la Costa de el mar en 99. gr. 30. min. de long. y en 30. gr. 10. min. de lat." (Antonio de Alcedo, Diccionario geografico-histórico de las Indias Occidentales o América: es a saber: de los Reynos del Peru, Nueva España, Tierra Firme, Chile y Nuevo Reyno de Granada. Madrid, 1786/89)

 

 

2017 "Frailes en país Maya"

http://moines.mayas.free.fr/

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Antonio de Ciudad Real, "Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España. Relación breve y verdadera de algunas cosas de las muchas que sucedieron al padre fray Alonso Ponce en las provincias de la Nueva España siendo comisario general de aquellas partes", México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1976

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Uxmal: el Palacio del Gobernador (verano de 2014, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron un arco del estilo Puuc Temprano, fechado entre 670 y 800 años dC, enterrado debajo del Palacio)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ciudad de Tekax, vista desde la capilla de San Diego, en el cerro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La gruta Chocantes, una de las veinte cuevas de la región de Tekax

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un camino en la selva de Yucatán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunos datos sobre la vida de fray Alonso Ponce (1527 (?) – 1592)

Primero de mayo de 1584. Fray Alonso Ponce de León, guardián del convento de Nuestra Señora del Castañar, confesor y predicador de la Provincia de Castilla, es nombrado comisario general de Nueva España por fray Francisco de Gonzaga, ministro general de la orden franciscana. Contaba a la sazón más de 57 años de edad.

1584 – 1588. Ponce y su secretario, Antonio de Ciudad Real, visitan un sinnúmero de pueblos y conventos, franciscanos y de otras órdenes, comprendidos entre Nayarit y Nicaragua.

La visita del comisario a la Nueva España fue motivo de controversias y comenzó a tener dificultades desde su llegada a la ciudad de México. El provincial de México (provincia franciscana del Santo Evangelio), fray Pedro de San Sebastián creía menoscabada su libertad si el comisario entraba en la provincia. Él y sus compañeros (entre los cuales fray Bernardino de Sahagún, definidor) urdieron contra él una campaña de rumores y calumnias, diciendo que tenía la intención de imponer a los frailes venidos de España sobre los criollos que habían profesado en México.

Le prohibierion ir y permanecer en la provincia de México; pusieron en su contra al nuevo virrey, el marqués Alvaro Manrique de Zúñiga y a la Audiencia; trataron de represalia por sus negativas a salir de la provincia y a levantar la excomunión que pusó en contra de San Sebastián y de los otros inobedientes.

16 de febrero de 1588. Fray Alonso Ponce y fray Antonio de Ciudad Real se embarcan en San Juan de Ulúa (Veracruz), desterrados de la Nueva España. El 9 de julio, después de una estancia en Cuba, desembarcan en la península de Yucatán con el fin de hacer la visita de la provincia franciscana de San José.

6 de febrero de 1589. Embarcan en el puerto de Campeche rumbo a Veracruz para entrevistarse con el nuevo comisario general de Nueva España, fray Bernardino de San Cebrián.

13 de junio de 1589, embarcan en San Juan de Ulúa rumbo a España. El 26 de octubre llegan a San Lúcar de Barrameda.

1589 – 1592. Fray Alonso Ponce fue elegido guardián del convento de Alcalá de Henares. El duque del Infantado le escogió por su confesor y llevó consigo a Guadalajara (Castilla-La Mancha) donde murió. A su muerte debió contar alrededor de 65 años de edad.