Frailes en país Maya

 

Numerosas aventuras

Dominicos y Franciscanos en país maya - siglo XVI

Un viaje de Las Casas a Tabasco y Chiapas

Pedro de Barrientos en Chiapa de Corzo

Las Casas en contra de los conquistadores

Fuensalida y Orbita, exploradores

La agrupación de los indios

 

Intensos estudios

Un monje etnólogo, Diego de Landa

El conocimiento de los idiomas mayas

Dos profesores, Juan de Herrera, Juan de Coronel

Dos monjes historiadores, Cogolludo y Remesal

 

Innumerables construcciones

Un Franciscano arquitecto, Fray Juan de Mérida

El convento de Valladolid en Yucatán

El convento de Izamal y sus milagros

En Yucatán, cada pueblo tiene su iglesia

Un Dominico enfermero, Matías de Paz

 

Grandes esfuerzos de evangelización

La pacificación de la Verapaz

La fundación del monasterio de San Cristóbal

La provincia dominicana de San Vicente

Una evangelización autoritaria

Los Franciscanos y la religión de los Mayas

Un fracaso de los franciscanos en Sacalum, Yucatán

Domingo de Vico, mártir dominicano

 

El fin de la aventura

La vuelta a los monasterios

 

Complementos

Las Casas y la libertad de los indios

La Historia Eclesiástica Indiana de Mendieta

La ruta de la evangelización dominica en Guatemala

El convento de Ticul, visto por John Lloyd Stephens

Los Franciscanos en el valle del Colca, en el Perú

La ruta de los conventos de Yucatán en el siglo XVI

La misión dominicana de Copanaguastla, Chiapas

 

A su disposición, a petición:

- informaciones sobre los paises mayas,

- textos sobre la conquista y la colonización de los paises mayas

 

correo:

 

 

 

 

 

LOS FRANCISCANOS

EN EL VALLE DEL COLCA,

EN EL PERÚ

 

 

 

 

También en el Perú, los Franciscanos seguían a los conquistadores. A partir del año 1560, evangelizaron a los indios Collaguas, que vivían en la honda valle del Colca, ubicada en los Andes, a unos 3.500 metros de altitud, dentro de una región de difícil acceso, a 800 kilómetros de Lima. Hoy en día permanecen en el Colca varias iglesias magníficas, creadas en el siglo XVI por los Franciscanos, reconstruidas en el siglo XVIII, que están restaurando desde hace diez años. Un franciscano, quizá el padre Fray Laureano de la Cruz, ha dejado un relato de estos acontecimientos.

 

Situación geográfica del valle del Colca (en: Noble David Cook, People of the volcano, Andean counterpoint in the Colca valley of Peru, Duke University Press, 2007)

 

Los Franciscanos entran en el valle del Colca

"El populoso valle que llaman de los Collaguas, que al lado ocçidental de la laguna de Titicaca, entre ella y las sierras nevadas se alarga de norte a mediodía con milagrosa amenidad, de poca menos distançia, que el pasado estaba poblado de indios que entre todos los de aquellos valles eran dados a superstiçiones diabólicas, en que duraron hasta el año 1560, que entraron en él algunos religiosos de San Françisco quienes [...] fueron los primeros maestros apostólicos desde el año 1560, que fue quando entraron en él, convirtieron y baptiçaron más de 30,000 indios. Invió estos obreros el Reverendo padre fray Gerónimo de Villa Carrillo, siendo comissario General de las Indias por el ardiente zelo con que deseó la conversión de aquellos idólatras."

Fray Laureano de La Cruz (atribuido a), Descripción de los reynos del Perú con particular noticia de lo hecho por los Franciscanos (fines del siglo XVII), capítulo 4, paragrafos 1° y 2°

 

Los Franciscanos edifican iglesias en el valle

"En el valle que llaman de Collaguas destruyeron muchos templos y ídolos los religiosos que invió a estos indios el padre Gerónimo de Villa Carrillo por el año 1560, y en lugar de ellos levantaron muchas iglesias que dedicaron a Jesucristo nuestro Señor y a su madre puríssima. […] El adorno con que los religiosos tienen estas iglesias es admirable, y conserva a los indios en la primitiva devoçión con que entraron a la fe, y así diçe el padre Córdova en el libro 1°, capítulo 18. Las iglesias y doctrinas que están cargo de los religiosos pareçen muchas de ellas cathedrales en su adorno y culto. […] En los Collaguas sirve el convento de Yanque tres doctrinas. El de San Antonio de Callalli otras tres".

 Fray Laureano de La Cruz (atribuido a), Descripción de los reynos del Perú con particular noticia de lo hecho por los Franciscanos (fines del siglo XVII), capítulo 4, paragrafo 3°

 

El templo de la Purísima Concepción (mitad del siglo XVIII), en Lari, sobre la ribera derecha del Colca, pueblo llamado Laricollaguaz en la cédula de Felipe II°. La fachada se compone de un muy pronunciado nártex que avanza sobre la línea de fachada, cubriendo la portada con un arco romano sobre sólidos machones. Respecto de las dos torres, entre el final del cubo y el inicio de los campanarios, se sucede un friso con relieve en forma de flores de lis. A los costados de las torres se encuentran dos arcos por los que se ingresaba a los atrios-cementerios laterales.

 

Una cédula de Felipe II° al Virrey del Perú

"Grande argumento de su zelosa y desinteresada soliçitud con los indios tiene la Religión Seráfica en el respecto y amor que desde sus prinçipios hasta ahora la an tenido [...]. Reduçida y enseñada con sufiçientes notiçias de el Evangelio la provincia populosíssima de los indios Collaguas por los religiosos de San Françisco, se recogieron éstos a la vida religiosa de el convento, dejando las doctrinas a la administracçión de los clérigos, y quedaron con tanto sentimiento los indios que llegaron sus gemidos a los oídos de el cathólico monarcha Philipo 2°, y aquella Magestad Santa y zelosa los consoló con esta çedula real.

"El Rey

"Marqués de Cañete, pariente, mi virrey, governador y capitán general de las provinçias de el Perú, o a la persona o personas cuyo cargo fuere el gobierno dellas. Por parte de los caziques prinçipales e indios de la provinçia de Yanqui y Laricollaguaz y sus anejos de esas provinçias, se me a hecho relaçión que desde el prinçipio de su conversión a nuestra santa fe cathólica an sido doctrinados y enseñados en la ley evangélica por los religiosos de la orden de San Françisco, y que aviéndole constado al virrey don Françisco de Toledo el mucho fruto que haçían, les encargó lo continuasen y no dejasen las dichas doctrinas, y les señaló a los dichos religiosos los pueblos y los saçerdotes que avía de aver en ellas y el sínodo que cada uno avía de tener, que fue mucho menor que el que se da a los clérigos. Y que estando en paçífica posesión de dichas doctrinas las dejaron los dichos religiosos por orden de fray Gerónimo de Villa Carrillo, su comissario general, diçiendo que querían recogerse a sus conventos. A cuya causa se entraron çiertos saçerdotes en algunas de las dichas doctrinas, los quales en un año que en ella estuvieron hiçieron muchas molestias a los dichos indios con sus tratos y contratos, y llevarles exçessivos derechos por baptiçarlos y casarlos. Y que en la visita que les hiço don Pedro Muñiz, arçediano de la iglesia cathedral de la çiudad de el Cuzco de esas provinçias los dio por simoniáticos y hiço restituir a los dichos indios más de 6,000 pesos que avían usurpado en el dicho año. Por lo qual mi fiscal de mi Audiençia Real de esa çiudad pidió que se proçediese contra ellos y los hiço privar de las dichas doctrinas. Y por auto se mandó en la dicha Audiençia que los dichos religiosos de San Françisco las volviesen a servir como lo haçen, que por el amor que les tienen les an dado en donaçión los sitios donde están fundados los conventos; suplicándome atento a ello mandase que en el entretanto que fuese mi voluntad, tengan las dichas doctrinas y curatos los religiosos de la dicha orden de San Françisco, según y de la manera que lo ordenó por las nuevas tassas el dicho don Françisco de Toledo, y no sean inquietados de ellas, y que en las que no uviere puestos religiosos, se pongan, encargándolo al Comissario y al Provinçial de la dicha orden. E visto por los de mi Consejo de las Indias, y çiertos recaudos que en él se presentaron, fue acordado que debía mandar dar esta mi çedula; por lo qual os mando que veaís lo que piden los dichos caziques y indios y lo proveáis quando fuere neçessario. Fecha en Madrid. 6 de henero de 1594 años. Yo el Rey. Por mandado de el Rey nuestro señor, Joan de Ibarra.”

"En virtud de este despacho volvieron los religiosos de San Françisco a los Collaguas, por auto público de el Marqués, como consta de los papeles originales, y los indios los reçibieron con generales fiestas y regiçijos por verse restituidos para su conservaçión a los padres que los avían criado."

Fray Laureano de La Cruz (atribuido a), Descripción de los reynos del Perú con particular noticia de lo hecho por los Franciscanos (fines del siglo XVII), capítulo 4, paragrafo 4°

 

Restauración del templo San Pedro de Alcántara en Cabanaconde

El proyecto de Restauración y Conservación de los Templos del Colca, que se inició en 1997 en la iglesia Purísima Concepción de Lari, con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. AECID instaló talleres de Conservación, donde se capacitó a jóvenes. El proyecto tiene como objetivo restaurar 16 iglesias en todo el Valle del Colca.

 

Los evangelizadores del valle del Colca: Joan de Chaves

"El padre fray Joan de Chaves fue también claro maestro de estos tiempos. Era este padre saçerdote de naçión portugués, y fue el segundo hijo de la Provinçia de Lima, adonde le llevó el zelo de convertir idólatras. Dispúsose para esta obra heroyca con rigurosas disçiplinas y penitençias espantosas. Vivió 100 años, y en la Religión los 60, ocupado siempre en la predicaçión y conversión de los indios, en que se empleava con fervorosíssimo espíritu sin perdonar travajo alguno ni tener dificultad. Andava desnudo y pobre las provinçias, y tanta authoridad llegó a tener con los indios, que por ella le creían la doctrina. No era molesto a ninguno, sino proveído a todos. Espeçialmente corrió las provinçias de los Pacages, Collaguas y Cajamarca, donde convirtió y baptiçó más de 90,000 indios, y después de largos travajos, conoçiendo que se llegava su muerte se recogió al convento de San Françisco de Lima, de donde pasó al Señor, dejando en memoria y exemplos su vida apostólica y su milagroso travajo, que oy respectan en sus çeniças las memorias de aquel reyno."

Fray Laureano de La Cruz (atribuido a), Descripción de los reynos del Perú con particular noticia de lo hecho por los Franciscanos (fines del siglo XVII), capítulo 6, paragrafo 1°

 

Los contrafuertes de la iglesia de Lari

 

Los evangelizadores: Luis Gerónimo de Oré

"Los padres fray Antonio, fray Luis Gerónimo, fray Pedro y fray Dionisio de Oré fueron milagrosos obreros de estos días. Fueron estos quatro siervos de Dios hermanos, naturales de la çiudad de Guamanga en el Perú, y hijos de Antonio de Oré y de Luisa Díaz de Roxas, su muger. Encomenderos, feudatarios y veçinos de dicha çiudad. En la Religión fueron hijos de la Provinçia de los 12 Apóstoles, y más hermanos en la exçelençia de las virtudes que en unidad de la naturaleça, espeçialmente fueron de ardentíssimo zelo de la exaltaçión de la fe, y para llevarla en sus ombros fueron los quatro elecçión de el çielo. Corrieron con admirable fructo muchas provinçias de el Perú, y en qualquiera parte que se juntavan davan las gentes mil bendiçiones a Dios de ver quatro hermanos tan en un espíritu y tan admirables, desde la naturaleça hasta los postreros ápices de la virtud."

"Con todo o porque el çielo le dio más ocasión, o por otro fin de su soberana providençia, fue sobresaliente entre ellos el padre fray Luis Gerónimo, y con singularidad los vençió en el don de lenguas, porque no satisfisçiera su sed ardiente de convertir infieles sino es predicando a todos. Gastó en este exerçiçio muchos años, y en la provinçia de los Collaguas (cuyo apóstol fue) los más, caminando todos sus pueblos con una cruz en las manos, y siempre a pie y descalço. Descubrió muchas guacas y adoratorios, y entre ellos un aposento de bronçe, el qual hiço fundir en campanas para las muchas iglesias que edificó. Escrivió en las propias lenguas un directorio de curas. Compuso un Manual de Siete Lenguas, en que tradujo el catheçismo y la vida de Christo en verso, de tanto gusto para los indios, que era general entre ellos el saberla de memoria y cantarla."

Fray Laureano de La Cruz (atribuido a), Descripción de los reynos del Perú con particular noticia de lo hecho por los Franciscanos (fines del siglo XVII), capítulo 6, paragrafo 2°

 

Luis Jerónimo de Oré, nacido en Huamanga, Perú (1554); fallecido en Concepción, Chile, en 1630. Después de su ordenación le nombraron profesor en el Colegio franciscano de los Doce Apóstoles, en Lima. Luego visitó Florida como comisario. Viajó a España y encontró Garcilaso de la Vega el Inca en Córdoba. Fue nombrado obispo de La Imperial (Concepción), en Chile, en 1620. Era un escritor prolífico, hablando varias lenguas peruanas. Escribió "Orden de enseñar la doctrina Cristiana en las lenguas Quichua y Aymara" (Lima, 1598); "Símbolo Católico Indiano" (Lima, 1598), escrito en castellano, latín, quechua y aimara; "Una Descripción del Nuevo orbe y de las costumbres de sus Naturales" (1598); "Relación de los Mártires que ha habido en las provincias de Florida" (¿Madrid? fecha desconocida, ¿1617?); y "Manuale Peruanum ac brevem formam administrandi sacramenta juxta ordinem Sanctae Ecclesia Romanae cure translationibus in linguas Provinciarum Peruanarum" (Nápoles, 1607), un manual polígloto para los sacerdotes que trabajaban en las Indias.

 

Plano de la iglesia de Lari. La iglesia es de planta en forma de cruz latina, con los brazos del transepto a la misma altura de su única nave. La sacristía -que se comunica con el presbiterio- se encuentra detrás del brazo del Evangelio. El baptisterio está ubicado en la pequeña capilla, en la base de una torre, arriba a la izquierda en el mismo plano

 

Fray Laureano de la Cruz, O.F.M.: Descripción de la América Austral o reinos del Perú con particular noticia de lo hecho por los franciscanos en la evangelización de aquel país, Pontifica Universidad Católica del Perú, Instituto Riva Agüero, Banco Central de Reserva del Perú, Fondo Editorial, Editora Logos E.I.R.L., Lima, 1999

(Esta crónica no es sólo una descripción física de las distintas regiones de América del sur, sino sobre todo del campo de acción apostólica de los Franciscanos. En este sentido es una síntesis histórica de la actuación franciscana en esos territorios. Fray Laureano de la Cruz es el autor de parte de la crónica referida al Amazonas, no se sabe quien es el autor del resto.)

(En 1645, el Padre de la Cruz, Comisario de su Orden en Quito, salió hacia el oriente, siguió por sus ríos hasta la desembocadura del Putumayo, trabajó en tierras de los Omaguas e instaló misiones. Finalmente llegó al río Madera. El 24 de Diciembre de 1650 arribó a Gurupa. El 10 de Febrero de 1651 al gran Para, después a las ciudades de Marañón y San Luis, y tras esperar todo un año, finalmente pudo seguir a Lisboa, donde arribó en Marzo del 52, de allí pasó a Castilla. Nada más se conoce de su vida.)

 

 

 

El coro de la iglesia de Lari

 

"Las catorce iglesias, cuya fábrica es del siglo XVI, aunque casi todas fueron remodeladas y acabadas en los siglos XVII y XVIII, son una pura maravilla. Cuando yo vine al Colca la primera vez, hace un cuarto de siglo, muchas de ellas estaban muy deterioradas por el tiempo y los terremotos y varias parecían a punto de desplomarse. Pero ahora, gracias a la Cooperación española, van siendo restauradas con rigor histórico, buen gusto y la activa participación de los vecinos, a quienes se capacita en las técnicas de la restauración, a fin de que se involucren psicológica y afectivamente en la reconstrucción de su patrimonio arquitectónico y artístico. Emociona comprobar el entusiasmo y el orgullo con que las muchachas y muchachos campesinos de los pueblos de Ichupampa, Maca, Coporaque, Yanque y otros muestran a los forasteros la técnica que emplean para retirar el revoque de los muros y sacar a la luz las pinturas escondidas bajo las capas de yeso y cal o para limpiar y reparar los retablos e imágenes arrebosados de polvo y de mugre. La iglesia de Lari, totalmente rehabilitada en todo su esplendor, es tan bella, con su profunda cúpula, sus barrocos altares mestizos y la suave luz tamizada por las piedras translúcidas de Huamanga que se desparrama por su vasta nave, que ella sola justifica el viaje al Colca". Mario Vargas Llosa

 

 

 

Fray Antonio Vásquez de Espinoza : la provincia de los Collaguas

"1392. Junto a esta prouincia de los Condesuios, está la gran prouincia de los Collaguas, toda muy poblada (de gente, y muchos pueblos), prouee el consejo para su buen gouierno Corregidor, que asiste en el pueblo de Yanqui que es la caueça de esta prouincia, ay en ella grandes crias de ganado de la tierra que la haze muy rica, es muy auastesida de mais, papas, carne, y pescado, tiene muy buenas minas de plata esta prouincia es del obispado de Arequipa, y esta repartida a los vezinos de ella, y tienen obligacion de seruir (a los vezinos) por sus mitas, (y es del Obispado de Arequipa como los Condesuios y por estas prouincias confina con el Cusco por el oriente)…" (Antonio Vásquez de Espinosa, "Compendio y Descripción de las Indias Occidentales", 1627-1629, Libro Quarto, Capítulo 52, En que prosigue la descripcion del distrito de esta ciudad –Arequipa- et cetera.)

 

 

El pueblo de Lari

 

 

Los Collaguas por 1586

 

"Primeramente, cuanto al primero capítulo, esta provincia se llama de los Collaguas, juridición de la ciudad de Arequipa. Hay en ella dos géneros de gentes diferentes en lengua y traje. Unos se llaman Collaguas; llámanse desta manera por antigualla; tienen para si por noticia que se dan heredada de padres a hijos, que proceden de una guaca o adoratorio antiguo questá en los términos de la provincia de Vellilli, comarcana desta, ques un cerro nevado a manera de volcán, señalado de los otros cerros que por allí hay, el cual se llama Collaguata; dicen que por este cerro o de dentro dél salió mucha gente y bajaron a esta provincia y valle della, ques este río en que están poblados, e vencieron los que eran naturales e los echaron por fuerza e se quedaron ellos; aprueban esto con algunos fuertes, que llaman pucara en su lengua, questán hechos en algunos cerros altos del valle, de donde bajaban a hacer guerra; y porque (así) aquel volcán de donde dicen que proceden, llamado Collaguata, se llaman ellos Collaguas. [...]

 

"Estos Collaguas, antes de la visita que se hizo por mandado del excelentísimo virey don Francisco de Toledo, traían en la cabeza unos que llamaban en su lengua chucos, a manera de sombreros muy altos sin falda ninguna, y para que se pudiesen tener en la cabeza, se la apretaban a los niños recién nacidos tan reciamente, que se la ahusaban y adelgazaban alta y prolongada lo más que podían, para memoria que habían las cabezas de tener la forma alta del volcán de donde salieron. Esto les está ya prohibido por ordenanza.

 

"Los de la provincia de Cavana tienen por antigualla que vinieron al asiento donde agora está el pueblo de Cavana, de un cerro questá enfrente dél, que se llama Gualcagualca, nevado y coronado, de donde, derretida la nieve, se aprovechan del agua para sus tierras de regadío.  Dicen que vencieron los naturales y los echaron del pueblo e poblaron ellos. Dicen también que algunos hermanos e compañeros suyos fueron desde el dicho cerro de Gualcagualca hacia la sierra e poblaron el pueblo de Cavana Colla, a cuya diferencia nombraron su pueblo Cavana Conde. Estos son muy diferentes en la cabeza a los Collaguas, porque, recién nacidos los niños e niñas, se la atan muy recio y la hacen chata y ancha, muy fea y desproporcionada; la cual se atan con unas cuerdas blancas a manera de mechas, y dando muchas vueltas alrededor, quedan las cabezas ensanchadas. Conócense bien en la hechura de las cabezas el ques natural de Cavana y el ques Collagua, que, como está dicho, los Collaguas se ahusen la cabeza larga y estos Cavanas, ancha y chata."(Juan Durán, escribano, por orden del señor don Fernando de Torres y Portugal, virrey del Perú, y del corregidor Juan de Ullos Mogollán, en base a los informes de la junta y congregación de los caciques e indios principales, y de sacerdotes y españoles residentes en la provincia. Relaciones Geográficas de Indias – Perú, Biblioteca de Autores Españoles, tomo 183. Atlas, Madrid, 1965.)

 

 

 

 

Yanque, 16 de agosto de 2016, despues del terremoto que sacudió el valle, los habitantes se quedan afuera

 

Diego de Ocaña, 1603

"Partí de la ciudad de Ariquipa a los 25 de julio del año de 1603 para el valle de los Collaguas. Volví a pasar en este camino otros tres días de despoblados y una puna muy fría y la segunda noche no pude alcazar la jornada y me quedé a hacer noche al abrigo de una peña, que mayor frío no he pasado en mi vida, porque hacía un aire muy delgado que me traspasaba el cuerpo; y el indio que nos guiaba no pudo encender lumbre y así pensamos aquella noche perecer.

"Otro día llegue a Yanqui, donde estaba por corregidor el doctor don Gonzalo Rodríguez de Herrera, el cual había venido de Castilla conmigo. Este corregidor me regaló mucho y en tres semanas no me dejó caminar. [...] Lo que hay en este valle son muchos pueblos de indios, a los cuales doctrinan frailes de San Francisco. Pasa un río muy grande por este valle, y orilla dél hay unos baños admirables que baja el agua de lo alto de un cerro y cuando llega a mezclarse con el agua del río, viene ya templada; y es contento bañarse allí, y son baños muy saludables; y así hay de contino en estos baños indios enfermos que se curan con ellos; y está hecha una casa allí a la orilla del río, y todo con mucha curiosidad.

 "Aquí se labran muy lindos cumbes y sobrecamas; y deste valle es la que yo llevo a Castilla, la cual me dio doña Ana de Peralta, mujer del corregidor. Es muy curiosa sobrecama; y porque en España vean lo que labran los indios, la llevo conmigo, por ser de buenas lanas y de finos colores. El temple deste valle es bueno, porque participa de sierra, y él es muy hondo, que para bajar a él se bajan dos leguas muy largas y la cuesta tan derecha, que las mulas llevaban las sillas en las orejas, y todos la bajamos a pie por ser tan empinada." (Fray Diego de Ocaña, Viaje por el Nuevo Mundo: de Guadalupe a Potosí, 1599-1605, Iberoamericana, Madrid, 2010, De cómo me partí de la ciudad de Ariquipa y de cómo llegué a la ciudad de Cuzco)

 

 

Los baños termales Chacapi, Valle del Colca

 

 

Antonio de Alcedo, 1786

COLLAUAS y Asiento de Minas de Caylloma, Provincia y Corregimiento del Perú : confina por el N con la de Chumbivilcas, por el E con la de Canes y Canches ó Tinta, por el SE con la de Lampa, por el S con la de Arequipa, y por el O con la de Camaná : tiene de largo 52 leguas SE, NO, y 16 de ancho : es de temperamento frio por estar situada en la Cordillera, á excepcion de la parte que confina con la de Camaná, que es bien templada, especialmente en las 5 leguas que entra su jurisdiccion en el valle de Sihuas ; las otras 5 hasta el mar son de la de Camaná : sus frutos son varios ; los del valle referido se reducen á vino, aguardientes, trigo, maiz, legumbres y frutas, principalmente higos, que pasados sirven de alimento á mucha gente pobre ; los demas territorias de esta Provincia son de igual temperamento, pero escasos : abunda de ganado mayor y menor, de carneros de la tierra, vicuñas y algunos animales monteses : sus caminos son peligrosos por ser tierra sumamente desigual y lo mas de ella una quebrada, por la qual se despeña mas bien que corre un rio de bastante agua, que tiene su origen dentro de la Provincia : hay en ella muchas minas de plata, de que en otro tiempo se sacó gran riqueza, pues daban á 80 y á 100 marcos por caxon, hoy han escaseado mucho por la gran profundidad que tienen, pues en algunas es de 200 estados ; pero todavía se trabajan con mediana utilidad : el cerro principal de ellas es Caylloma, que dió motivo á la fundacion de la Capital, y no le faltan minas de oro, estaño, plomo, cobre y azufre, que no se trabajan por no sufragar al costo : la Capital como hemos dicho es Caylloma : tenía su Corregidor de repartimiento 57.100 pesos,pagando 456 de alcavala cada año : los demas Pueblos de la jurisdiccion son : Tisco, Callali, Sybayo, Tinty, Llauta, Taya, Chibay, Canocota, Coporaque, Lary, Huanca, Yura, Madrigal, Tapay, Yanqui, Achoma, Murco, Sihuas, Maca, Yehupampa, Chabanaconde, Pinchollo, Huambo, Hucan. (Antonio de Alcedo, Diccionario geografico-histórico de las Indias Occidentales o América: es a saber: de los Reynos del Peru, Nueva España, Tierra Firme, Chile y Nuevo Reyno de Granada. Madrid, 1786/89)

 

 

 

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Los bancales del valle del Colca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La nave de la iglesia de Lari. La techumbre de la nave es de bóveda de cañón con arcos fajones que reposan sobre pilastras laterales. La cúpula de media naranja reposa sobre un tambor con pequeñas ventanas, en cuyos cuatro extremos se levantan poderosos machones de planta cuadrada.

 

 

 

 

 

 

Dentro de la iglesia de Lari: retablo lateral, de estilo neoclásico, anónimo, siglo XVIII, piedra y estuco policromado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El púlpito de la iglesia de Lari, segunda mitad del siglo XVIII, de madera tallada y policromada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La pila bautismal de la iglesia de Lari

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una estrofa del Symbolo Catholico Indiano de Fray Luis Jerónimo de Oré ampliando la temática de la Pasión:

 

Chawpi wasantam yawar puka mayu, /
 yawar lluqllaspa pachaman sut'urqan, /
qhapaq yawarwan maqchhirpayarisqan, /
allpapas karqan.


(En el medio de su espalda río de roja sangre, inundando la sangre se derramó en la tierra, con sangre poderosa había regado la tierra).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Danza collagua para turistas, en el pueblo de Yanque, Valle del Colca. Al fondo, les volcanos Ampato y Hualca Hualca, que culminan a unos 6.000 metros